Bebió Hasta 20 RedBull Diarias: Su Hígado Creció al Doble de su Tamaño!!!

Mary Allwood, madre inglesa de 26 años, llegó a beber hasta 20 latas diarias de RedBull. Debido a esta adicción, los doctores le dijeron seriamente que si no dejaba esta bebida, podría llegar a perder la vida.

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Es bueno descubrir cosas positivas que nos ayuden a enfrentarnos a un día de trabajo o estudio: escuchar música de tu agrado, beber café orgánico o hacer meditación, han demostrado funcionar muy bien para muchísimas personas alrededor del mundo.

Lamentablemente, existen algunas estrategias para lograr un buen rendimiento durante el día, pero que resultan ser adictivas para muchos consumidores, debido a los ingredientes que poseen.

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En este caso, Mary tenía días muy ajetreados que a menudo le hacían sentirse agotada. Cuando descubrió la bebida y su eslogan “ RedBull te da alas”, esto pareció ser verdad para ella.

Entonces comenzó a beber sólo 1 ó 2 latas al día. Pero su tolerancia creció rápidamente y tuvo que aumentar las dosis para conseguir el mismo empujón que tanto necesitaba.

Ella confiesa: “Me despertaba y me daba energía. La necesitaba y no me importaba si me hacía daño. Si no la tomaba me sentía miserable y de mal humor, cosa que no era una opción. Me aseguraría de tenerla. Era mi heroína. Gradualmente, al tomarla, sólo me tranquilizaba y no conseguía el mismo efecto que al principio. No era consciente de todo el daño que me estaba causando a mí misma”.

talla

Como resultado de esta adicción, paso de ser talla 38 a la 42.

El Desenlace de la Adicción de Mary a RedBull

En Noviembre del 2015, tuvo que ser llevada rápidamente al hospital debido a un dolor severo en el hígado. Un escáner de resonancia magnética reveló que su hígado estaba al doble de su tamaño normal y los doctores pensaron que era alcohólica. Pero no lo era.

Entonces los doctores concluyeron que el azúcar en la bebida que consumía por montones había causado la acumulación de grasa en el hígado. Y no sólo eso: en su hígado habían 2 quistes fibrosos, uno del tamaño de un grano de uva y el otro del tamaño de una MANDARINA!

Afortunadamente, ella podía recuperarse y dejo de beber RedBull de golpe, reemplazándola por 6 litros y medio de agua al día.

Claro que no fue fácil: sus síntomas por síndrome de abstinencia incluyeron cambios de humor y temblores.

Luchando arduamente, volvió a una vida más saludable.

Finalmente, ella declara: “el pensamiento de que cualquiera puede ir a una tienda y comprarla me preocupa. Creo que debería ser tratada como el alcohol y los cigarrillos, no debería ser vendida sin un control”.

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